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Futuro del TrabajoFebrero 23, 2026|7 min de lectura

La Era del Todista: ¿El Fin de los Roles Tradicionales en Tecnología?

La rápida adopción de la IA y la automatización está replanteando los perfiles profesionales. Microsoft ya fusionó cuatro roles clave —gestor de producto, diseñador, desarrollador front-end y desarrollador back-end— en uno solo: el Full Stack Builder. ¿Estamos ante el fin de los especialistas rígidos y el auge del profesional que domina todo?

El Auge del Full Stack Builder

Microsoft ha reorganizado sus equipos alrededor del arquetipo Full Stack Builder, argumentando que hoy una sola persona, con ayuda de IA, puede hacer lo que antes requería un equipo de cuatro. Según Reggie Britt, ingeniero de Microsoft: "una persona puede ahora hacer lo que solía requerir un equipo cross-funcional de cuatro".

Esta tendencia no es un caso aislado. Oliver Reeves, experto en selección de personal de tecnología, reporta un declive progresivo de las ofertas específicas de "ingeniero frontend". Muchas startups confirman que hoy su ingeniero de back-end, apoyado por grandes modelos de lenguaje (LLMs), puede cubrir también el trabajo de front-end, eliminando la necesidad de roles dedicados a UI.

Abderahmane Boucetta (PhD) publicó en LinkedIn que las IA de asistencia permiten a cada individuo "hacer todo", por lo que los "silos especializados desaparecerán" y los generalistas ganarán terreno. En otras palabras, el talento todista —el profesional que abarca múltiples áreas— cobra fuerza ante la visión tradicional de especialistas rígidos.

La Voz de los Expertos

Los analistas más reconocidos del sector coinciden en que el cambio ya está en marcha:

  • Bethan Vincent (comunicadora): usa la analogía del panda versus el tiburón. El especialista (panda) prospera en entornos estables, pero el generalista (tiburón, que come de todo) tiene ventaja en entornos cambiantes. En su visión, "elegir ser generalista significa optimizar para la volatilidad", capacidad clave en el mundo actual.
  • Scott Amenta (Chief of Staff Network): sostiene que en la era de la IA el talento definitorio ya no es la "experticia profunda en un campo estrecho", sino la habilidad de pensar en sistemas y conectar ideas de distintas áreas. "Esta es la era del generalista", afirma. Los perfiles más valiosos serán aquellos que "conectan los puntos" entre disciplinas: gestores de producto que entienden tanto lo técnico como la psicología del usuario, o líderes de operaciones capaces de integrar finanzas, logística y equipo humano.
  • Satya Nadella (Microsoft): impulsa activamente el modelo Full Stack Builder como parte de una reorganización estratégica que refleja la confianza de la empresa en que la IA puede absorber las tareas repetitivas y especializadas de cada rol.

¿Especialista o Generalista? El Debate

La tendencia hacia el todismo no implica abandonar la especialización, sino enriquecerla con una visión holística. La nueva economía prefiere profesionales T-shaped: con un profundo conocimiento anclado en una especialidad y un ancho de banda extenso en habilidades complementarias.

Según Manpower Group, el profesional TI ideal del futuro será un híbrido: "no será únicamente un experto en un área ni un generalista sin enfoque, sino un híbrido que combine profundidad en su área con una visión amplia". Las empresas valoran cada vez más especialistas que además "puedan colaborar, liderar y conectar puntos entre distintas disciplinas".

"El lugar de trabajo moderno no será amable con los especialistas puros: quienes prosperarán serán los que sepan pivotar y aprender en múltiples dominios." — Scott Amenta

Implicaciones para las Empresas

Las organizaciones tecnológicas ya están rediseñando sus estructuras. En lugar de contratar cuatro roles por proyecto, buscan individuos que cubran todo el ciclo del producto. Las empresas que no se reorganicen así pueden quedarse rezagadas, mientras startups pequeñas con "todistas" ágiles avanzan más rápido.

Los equipos más planos y multifuncionales no solo son más económicos: son más veloces. Eliminan la fricción comunicativa entre roles, reducen reuniones de coordinación y permiten iterar con mayor rapidez. Las clásicas divisiones (front-end vs back-end, desarrollo vs diseño, PM vs ingeniería) tienden a difuminarse cuando una persona con las herramientas correctas puede abarcarlas todas.

Implicaciones para la Formación

La educación también debe evolucionar. Un informe de Microsoft muestra que muchos empleos profesionales —incluso los que requieren títulos universitarios como periodistas o científicos políticos— están en riesgo por la IA. Obtener un título ya no es suficiente para garantizar estabilidad laboral.

Las universidades deben dejar de ofrecer itinerarios ultra-especializados y promover currículos más integrales, donde el aprendizaje continuo, las competencias interdisciplinares y las habilidades blandas (liderazgo, comunicación, trabajo en equipo) sean tan importantes como los conocimientos técnicos profundos.

Habilidades Clave en la Era del Todista

Para prosperar en este contexto se requieren nuevas habilidades mixtas:

  • Dominio de herramientas avanzadas de IA y plataformas no-code: facilitan que un solo profesional realice múltiples tareas.
  • Conocimientos técnicos sólidos en áreas críticas: IA, cloud, ciberseguridad o UX siguen siendo pilares insustituibles.
  • Comunicación efectiva y liderazgo: para coordinar sin depender de jerarquías rígidas.
  • Visión de negocio y adaptabilidad: entender el impacto de la tecnología en el negocio y pivotar cuando sea necesario.
  • Aprendizaje continuo: los todistas exitosos aprenden a aprender en diferentes campos, encontrando patrones transferibles entre disciplinas.

Conclusión: El Futuro es de los Conectores

La industria tecnológica avanza hacia perfiles integrales. Los todistas —profesionales polivalentes que comprenden tanto lo técnico como lo organizativo— parecen ser los mejor posicionados para la próxima década. Los trabajadores que puedan conectar áreas (tanto al diseñar productos como al gestionar procesos) serán cada vez más demandados.

Esto no implica que la especialización desaparezca: implica que el especialista del futuro deberá también ser capaz de pensar en el sistema completo. Las carreras universitarias y las empresas deben potenciar esta combinación: formar profesionales con profundidad en una materia, pero entrenados para pensar "en todo".

En definitiva, el futuro del trabajo TI apunta a una convergencia de talentos: aquellos que equilibren pericia técnica con habilidades amplias serán los verdaderos ganadores en la era del todista.